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lunes, 11 de noviembre de 2013

Final de la misión para GOCE

Representación artística de GOCE en órbita, con el motor iónico en funcionamiento. Crédito: ESA
GOCE (acrónimo de Gravity Field and Steady-State Ocean Circulation Explorer, algo así como Explorador del Campo Gravitatorio y de la Circulación Oceánica en Estado Estacionario) fue un satélite artificial de la Agencia Espacial Europea (ESA) que reentró sobre la  1:20 CET del 11 de noviembre en la atmósfera, destruyéndose tal como estaba previsto.

Lanzado el 17 de marzo de 2009 desde el cosmódromo de Plesetsk, en Rusia, mediante un cohete Rokot, su vida prevista era de unos 20 meses, pero gracias a una actividad solar poco intensa y al uso cuidadoso de su motor iónico, funcionó durante más del doble de lo previsto. Y es que la misión de GOCE consistió en medir las minúsculas variaciones de gravedad de la Tierra y elaborar un mapa de las mismas, para lo cual su órbita debía ser lo más baja posible: fue lanzado a una órbita de tan solo 260 km de altura, una órbita en la cual los satélites normalmente solo tardan unos pocos meses en caer de vuelta a tierra por el rozamiento
Mapa de variaciones gravitatorias elaborad
a partir de los datos de GOCE.
Crédito: ESA
 atmosférico. Las soluciones que los ingenieros europeos idearon para que el satélite aguantase lo máximo posible en su órbita fueron basicamente dos: hacer el satélite lo más aerodinámico posible (el satélite tiene forma de "flecha") y utilizar un pequeño motor iónico para mantener la altura deseada. Los satélites en principio no necesitan tener forma aerodinámica, ya que en el espacio practicamente reina el vacío y el rozamiento es mínimo. El problema es que con una órbita como la de GOCE incluso ese pequeñísimo resto de atmósfera que queda a esa altura el satélite se acaba frenando y cayendo.Una forma aerodinámica ayudaría a a que el rozamiento fuese mínimo, pero no cero, por lo que GOCE se ayudaba de un motor iónico para mantener la altura. Los motores iónicos producen un empuje pequeñísimo, pero pueden ejecerlo de manera continuada. El motor de GOCE podía producir entre 1 y 20 miliNewton de fuerza, lo que equivale al peso de unas pocas gotas de agua en la superficie terrestre. Aún así, era suficiente para mantener al satélite en su órbita.

Para medir las pequeñas variaciones de la gravedad de la Tierra entre un punto y otro, GOCE usaba seis acelerómetros (tres pares colocados ortogonalmente entre sí) superprecisos, 100 veces más precisos que cualquier otro acelerómetro que haya volado al espacio. La enorme precisión de las mediciones de GOCE servirán para mejorar los modelos de circulación marina, de altura de los océanos (afectada por el cambio climático) y para comprender mejor el interior de la Tierra. GOCE, con sus acelerómetros, detectó desde órbita las perturbaciones infrasónicas que produjo el terremoto de Tohoku (Japón) del 2011, por lo que la ESA se refirió a su satélite como "el primer sismómetro en órbita".

Fuentes:

- GOCE completes its mission
- GOCE's electric ion propulsion engine switched on
- Web de GOCE en la ESA

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