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jueves, 8 de septiembre de 2016

Cómo programar el apagado de Windows (sin programas adicionales)

A veces tenemos que ausentarnos de casa o del trabajo y tenemos que elegir entre dejar el PC encendido a solas durante horas sabiendo que va a acabar la tarea que esté haciendo antes de que volvamos o apagarlo antes de irnos, lo cual puede retrasar nuestro trabajo o lo que sea que estuviésemos haciendo, como descargar o subir algún fichero, procesar video... Si sabemos cuánto tiempo más o menos tardará la tarea en completarse podemos programar el apagado automático de nuestro Windows. ¡Y sin instalar ningún programa adicional!

En Windows existe el comando shutdown que nos permite, con los parámetros adecuados, indicar cuánto tiempo queremos que pase antes de que se produzca un apagado automático. Para ejecutarlo necesitamos permisos de administrador. En Windows 10, por ejemplo, podemos abrir una ventana de comandos con permisos de administrador pulsando la tecla de Windows (a la izquierda de la barra de espacio) y luego X, con lo que se abre una ventana con opciones donde debemos pulsar "Símbolo del sistema (administrador)".


En la ventana de línea de comando que se abre podemos ejecutar el comando shutdown y ver todas las opciones con que contamos, que pueden desbordarnos un poco si no sabemos para qué sirven.

Para nuestro objetivo, que es apagar nuestro ordenador después del tiempo que creamos necesario, usamos el comando con este formato:

shutdown /s /t xxx

Con /s indicamos que queremos que el comando apague el ordenador y con /t indicamos que queremos que lo haga después de xxx segundos. Así, si queremos que el ordenador se apague dentro de dos horas (7200 segundos) ejecutaremos

shutdown /s /t 7200

Después de introducir el comando saldrá el aviso de que el PC se apagará después del tiempo que hayamos indicado:



Tras eso no habrá ninguna otra indicación visible, ningún contador, que nos muestre cuánto queda para el apagado.

El tiempo que podemos indicar con el parámetro /t va de 0 segundos (apagado instantáneo) a 315360000 segundos (10 años).

Si por cualquier razón queremos cancelar el apagado ejecutaremos el siguiente comando:

shutdown /a

Se nos avisará de que el apagado se ha cancelado:

lunes, 13 de junio de 2016

Cómo asegurar tu Wi-Fi de 9 formas distintas


Hoy en día cualquiera con conexión a Internet en casa dispone de un router Wi-Fi con el que dar acceso inalámbrico al cada vez mayor número de dispositivos que se conectan sin hilos a la red de nuestra casa, como laptops, terminales inteligentes, tablets...

Dada la naturaleza de la Wi-Fi, en la que la información se transmite mediante ondas electromagnéticas propagadas libremente, cualquiera puede intentar romper nuestra seguridad y acceder a nuestra red si no ponemos los medios adecuados para asegurarla. ¿Quieres saber unas cuántas maneras de hacerlo? A continuación te explicamos unas cuantas:

  • No dejes la red Wi-Fi abierta: puede parecer obvio, pero dejar la red Wi-Fi abierta, sin seguridad de ningún tipo permitiendo que cualquiera pueda conectarse, es una práctica seguida por algunos a quienes "no les importa" o no les parece importar que otros tengan acceso a Internet a través de su red, bien por un equivocado sentido del altruísmo, bien por pura vagancia. Esto es un riesgo doble para ambos lados, el propietario de la red y el usuario que se conecta: para el propietario, porque será legalmente responsable de lo que ocurra a través de su red y si alguien se conecta para usarla con fines delictivos al juez no le valdrá la excusa de que él no sabía quién estaba conectándose; y para el usuario que se conecta, porque no es oro todo lo que reluce y encontrarse con que alguien deja su red abierta para que puedas conectarte alegremente puede ser perfectamente una trampa a través de la que pasarán tus claves y tus datos personales y que alguien con habilidad puede recolectar con fines desagradables. Recuerda: no dejes tu Wi-Fi abierta ni te conectes a cuanta red Wi-Fi abierta veas.
  •  Apaga el router cuando no lo uses: si te vas de casa y no dejas ningún aparato conectado, si no vas a utilizar la Wi-Fi durante un rato, si por la noche no necesitas conectarte a la red... no lo dudes, apaga el router. Además de un pequeño ahorro de energía, darás menos oportunidades y tiempo a cualquier atacante para intentar romper y crackear tu red. Y es que muchas veces lo único que necesita un atacante es tiempo suficiente para poder recoger la información necesaria de tu Wi-Fi con la que acabar rompiendo tus claves y entrar en tu red. No les des la oportunidad desde el principio: sin señal Wi-Fi no tienen modo de entrar.
  •  Cambia la contraseña por defecto de administración del router: los routers vienen con un usuario y clave por defecto normalmente comunes al modelo de router para poder entrar y hacer cambios en los parámetros de red. Cambiando la clave por defecto no vas a impedir que un atacante acceda a tu red (el usuario y clave solo son para acceder al router), pero sí impedirás que entre en el router para hacer cambios que te perjudiquen o modifiquen la red sin que te enteres.
  • Cambia el SSID: el router que nos entregan radia un SSID (el nombre de la red) por defecto. Cámbiaselo. Es posible que el atacante pueda saber por el SSID por defecto qué claves probar para acceder a nuestra red si no hemos cambiado dichas claves, lo cual nos lleva a...
  • Cambia la clave por defecto de la Wi-Fi: cambia la clave nada más poner en marcha el router. Es, junto con el SSID por defecto, la manera en que un atacante intentará acceder en primer lugar. No utilices una clave simple: no se te ocurra poner como clave "12345", tu fecha de nacimiento, el nombre de tu pareja, la matrícula de tu coche... es la receta perfecta para el desastre. Usa la clave más larga que puedas que te resulte práctica y mezcla números, letras y caracteres especiales como puntos, comas... sé creativo. Por ejemplo, puedes usar como clave una frase con algún símbolo especial al final o por el medio: "miperrosehacomidolosdeberes,,+0" podría ser una clave lo suficientemente compleja como para frustrar los intentos de un atacante pero relativamente sencilla de memorizar. Porque otra cosa que no debes hacer es dejar apuntada tu clave Wi-Fi en un papel accesible a cualquiera...
  • Activa la seguridad por MAC en el router: la seguridad por MAC consiste en permitir que unicamente determinadas direcciones físicas (direcciones MAC) puedan acceder a la red. En principio la dirección MAC es única para cada dispositivo y no hay (no debería) haber dos dispositivos con una misma dirección MAC. En el router se puede hacer un listado de las MACs con los dispositivos permitidos. Los dispositivos que no estén en ese listado no podrán conectarse a la Wi-Fi aunque introduzcan la clave correcta. Y habiendo explicado en qué consiste la seguridad por MAC, hablemos de los inconvenientes: si solo tienes unos pocos dispositivos llevar el listado será fácil, pero tendrás que añadir cada nuevo dispositivo que quieras conectar; y lo peor de todo, es posible para un atacante imitar las MACs de dispositivos válidos si tiene el tiempo necesario. Habilitar la seguridad MAC no está mal, pero no es la panacea y ante un atacante decidido lo que se consigue es retrasar algo el avance del ataque.
En este router el botón azul es el de WPS
  •  Deshabilita WPS en el router: WPS (Wi-FI Protected Setup) es un mecanismo ideado para evitar tener que introducir claves (especialmente si son largas y engorrosas) en nuevos dispositivos que agregues a tu red. Utiliza un sistema en el que o bien introduces un PIN de ocho dígitos o bien activas fisicamente un botón en el router cuando intentas conectar tu dispositivo. Aunque WPS pueda parecer una buena idea que nos facilita la vida, no lo es y puede convertirse en un auténtico problema de seguridad. No lo dudes: deshabilítalo.
  • Utiliza unicamente WPA2-AES como método de seguridad en tu Wi-Fi: si no sabes de lo que hablamos, entra en tu router y examina las propiedades de la Wi-Fi. Posiblemente tengas como opciones de seguridad WEP, WPA-TKIP y WPA2-AES. Jamás uses WEP como método de seguridad. Es un mecanismo obsoleto y roto y cualquiera podría acceder a tu red en cuestión de minutos si usas WEP. Evita a toda costa WPA-TKIP: es más seguro que WEP pero también es cuestión de tiempo que descifren tu clave usando WPA-TKIP. El estándar actual de seguridad es WPA2-AES y es sin duda el más seguro de las tres opciones. Es posible que en el router se pueda configurar también WPA2-TKIP. No lo hagas. Configura unicamente WPA2-AES. Si tienes curiosidad, "WPA2" significa Wi-Fi Protected Access 2 (y como adivinarás, "WPA" significa Wi-Fi Protected Access a secas) y es el método de seguridad elegido para la conexión inalámbrica mientras que "AES" (al igual que "TKIP") es el método de encriptación de los datos. WPA2 junto con AES es la combinación más fuerte hoy en día para asegurar tu Wi-Fi.
  • Si puedes, utiliza "WPA2-Enterprise" en lugar de "WPA2-PSK": no nos liemos ahora, se trata de usar WPA2-AES, como dijimos antes, pero dentro de esta modalidad existen dos maneras de llevarla a cabo. Una es "WPA2-PSK", PSK de Pre-Shared Key, que no es más que el método donde se usa una clave y que se utiliza en la inmensa mayoría de routers caseros. Y la otra es "WPA2-Enterprise", una manera más compleja de validarse en la red que necesita de un servidor (podría servir un PC en la propia red) donde definiremos uno o varios usuarios que tendremos que introducir en cada dispositivo para que la Wi-Fi funcione. Es un modelo de validación más complicado que el usar una simple clave pero es también mucho más seguro.

martes, 31 de marzo de 2015

Opciones de privacidad de Facebook en smartphones

Es posible que no seamos conscientes de que el solo hecho de tener una cuenta en Facebook nos expone al resto del mundo, a que puedan ver nuestras fotos, nuestras opiniones y a que puedan encontrarnos a través de buscadores como Google o Bing usando simplemente nuestro nombre. Y no siempre queremos que toda esa información sea leída y vista por cualquiera. Aquí van algunos consejos para mejorar la privacidad de nuestra cuenta en la aplicación de Facebook para smartphones.


Tras iniciar sesión en nuestra cuenta debemos ir a la pestaña de Opciones, a la derecha de todo, y hacer scroll (mover la pantalla) hacia abajo de todo, donde encontraremos la opción "Configuración de la cuenta":



Una vez dentro vemos una serie de nuevas opciones. Hoy nos centraremos en Privacidad:



Dentro de Privacidad tenemos todo un menú desde donde configurar tres grandes bloques: quién puede ver nuestras cosas, quién puede contactarnos y quién puede buscarnos. Vamos a analizarlas.

 

 Opción ¿Quién puede ver las publicaciones que hagas a partir de ahora?



Esta opción controla quién verá lo que publiquemos a partir del momento en que cambiemos la opción. Las publicaciones anteriores podrán ser vistas según la configuración anterior de esta opción. En el momento de entrar en el menú veremos seleccionado el público para el que hicimos nuestra última publicación en nuestro muro. Es decir, si nuestra última publicación fue pública, para todo el mundo (tanto amigos añadidos como usuarios que ni conocemos), aparecerá marcada la opción Público.

Es una buena idea que nuestras publicaciones solo puedan ser vistas por nuestros Amigos y, en algunos casos como en el de la imagen, incluso seleccionar que algunos de ellos no puedan ver lo que vayamos a publicar a partir de ese momento. Elegir Público significa que cualquiera, lo tengamos o no añadido como amigo al Facebook, podrá ver nuestras fotos y comentarios. Eligiendo Solo yo nadie podrá ver las publicaciones siguientes excepto tú mismo, lo cual puede ser una buena idea si quieres usar Facebook durante una temporada como una especie de diario personal. Seleccionar Familia hará que solo los miembros que tengamos añadidos en el grupo de familia puedan ver nuestras publicaciones.

Opción ¿Quieres limitar el público de las publicaciones que has compartido con los amigos de tus amigos o que has hecho públicas?

 


Esta opción sirve para cambiar masivamente el público que puede ver tus publicaciones anteriores, permitiéndolas solo verlas a tus amigos.

Opción ¿Quién puede enviarte solicitudes de amistad?


La finalidad de esta opción es sencilla: ¿quién deseas que pueda pedirte que te añada a su Facebook? Con Todos cualquiera podrá enviarte una solicitud de amistad, mientras que con Amigos de amigos solo los amigos de los amigos que tengamos añadidos podrán enviarnos solicitudes, siendo quizá la opción más adecuada si queremos mantener nuestra privacidad.

Opción ¿De quién quiero filtrar los mensajes en mi bandeja de entrada?


Con esta opción controlamos qué mensajes vemos en la bandeja de entrada: con el Filtrado básico vemos tanto los mensajes de nuestros amigos como los de personas que Facebook cree que pueden interesarnos; con Filtro estricto solo veremos los mensajes de nuestros amigos.

Opción ¿Quién puede buscarte con la dirección de correo electrónico que has proporcionado?


Dentro del apartado de quién puede buscarnos, esta opción controla quién puede buscarnos usando nuestra dirección de correo electrónico como método de búsqueda desde dentro del propio Facebook. Lo recomendable es dejarlo en Amigos.


Opción ¿Quién puede buscarte con el número de teléfono que has proporcionado?


Si hemos proporcionado un número de teléfono para asociar a nuestra cuenta de Facebook, esta opción regula quién puede buscarnos usando ese número de teléfono haciendo la búsqueda desde Facebook (no desde fuera). De nuevo, lo más sensato y recomendable es dejarlo en Amigos.

Opción ¿Quieres que otros motores de búsqueda muestren el enlace de tu biografía?



Si alguien busca tu nombre en Google, Bing o cualquier otro buscador, tu Facebook aparecerá como resultado o no dependiendo de cómo tengas configurada esta opción. Lo recomendable es no permitir que otros motores de búsqueda muestren tu biografía, pero eso desde luego va a depender del valor que le des a tu privacidad.

viernes, 15 de agosto de 2014

Cómo limpiar el sensor de una cámara réflex

Llega un momento en la vida de toda cámara réflex digital (DSLR en adelante) en que en las fotos que se sacan con ella aparecen misteriosos pequeños círculos, siempre en la misma posición de foto a foto. Son más notables cuando se fotografía un objeto de color uniforme y que ocupe todo el campo de visión, como el cielo o una pared pintada uniformemente.

Las pequeñas manchas circulares (se ven claramente en los laterales) en una foto del cielo. Se ha exagerado el contraste para una mejor visibilidad.
Se trata de pequeñas motas de polvo que se adhieren al delicado sensor de la cámara y que producen esas pequeñas sombras características. En fotos sin fondos uniformes pasan practicamente desapercibidas y normalmente no son un problema preocupante, pero llegado el momento será necesario limpiar el sensor. Una buena opción es llevar la cámara al servicio técnico, donde la limpiarán profesionales. Otra opción, más asequible y un poco más arriesgada, es limpiar el sensor nosotros mismos.

El sensor digital es el corazón de la cámara y es extremadamente delicado. Sin él la cámara tan solo sería un ladrillo muy caro, una pieza inútil de tecnología. El polvo acabará llegando a él de algún modo, y más rapidamente cuando comencemos a intercambiar objetivos en función de las necesidades del tipo de foto que hagamos en cada momento. Generalmente las cámaras DSLR tienen sistemas automáticos de limpieza que utilizan ultrasonidos para eliminar las partículas más finas de polvo de la superficie del sensor, pero que son inútiles cuando las partículas tienen ya cierto tamaño. Es entonces cuando no queda más remedio que hacer una limpieza manual.

Antes de nada debe quedar claro que existe el riesgo real de que una limpieza mal realizada dañe el sensor por lo que si no se está minimamente seguro de lo que se está haciendo lo mejor es dejarlo. Por otro lado, el procedimiento en sí es sencillo y debería bastar un poco de sentido común y extremar las precauciones para que la tarea no acabe en desastre y un buen disgusto.

La limpieza


La limpieza de una cámara DSLR, sea del modelo y la marca que sea, implica dos pasos:
  • Levantar el espejo.
  • La limpieza en sí del sensor.
El modo de levantar el espejo de la cámara puede variar según modelo y marca. Por ejemplo, en las cámaras Canon existe una opción específica en el menú para levantar el espejo con la finalidad precisamente de permitir la limpieza del sensor (con la cámara encendida), mientras que en las Sony el método suele implicar empujar una pequeña palanca en el interior del cuerpo de la cámara (con la cámara apagada). El sitio adecuado para encontrar la manera de levantar el espejo para la limpieza del sensor es el manual de la cámara.

Para la limpieza del sensor el instrumento adecuado es la pera de aire. Solo cuestan unos euros y vienen incluidas en muchos kits de limpieza para cámaras. En general el uso de sprays de aire comprimido, cepillos, bastoncillos y otros está totalmente desaconsejado. Por supuesto, ni locos debemos soplar sobre el sensor con nuestra boca. Con la pera de aire expulsaremos un chorro de aire limpio sobre el sensor que moverá y apartará las partículas que el sistema de limpieza automático no puede eliminar.
 

El lugar donde se vaya a realizar la limpieza debe ser estable, una mesa limpia y un ambiente a ser posible libre de polvo en la medida de lo posible y bien iluminado. Quizá no sea exagerado usar una mascarilla o un pañuelo atado cubriendo la boca para evitar respirar accidentalmente sobre el sensor y llenarlo de vaho o saliva.

Como ejemplo hemos limpiado el sensor de una Canon 550D con la que se tomó la fotografía del principio. Los pasos a seguir son los siguientes:

1. Tener a mano la tapa de la montura de la cámara para cerrarla durante los momentos en que tengamos que manipular el menú para levantar el espejo y evitar que pueda entrar más polvo.


2.Apagar la cámara, desenroscar el objetivo y poner la tapa en el cuerpo de la cámara.



3. Siguiendo las instrucciones del manual, vamos a la séptima pestaña del menú (el icono de la llave con dos puntos en vertical a la derecha), seleccionamos "Limpieza del sensor" y luego "Limpiar manualmente". En la siguiente pantalla elegimos "OK" y el espejo se levantará tras una pausa de uno o dos segundos.





4. Llega el momento de la verdad. Sin apagar la cámara desenroscamos la tapa. El espejo estará levantado y el sensor al descubierto, con su característico tono de color verde.



5. Inclinando en lo posible hacia abajo la cámara, y siempre procurando no acercarnos al sensor más allá de la montura del objetivo, realizamos varios soplados con la pera siguiendo un círculo que abarque toda la superficie del sensor. Esto debería despejar la superficie del sensor de polvo, y la inclinación hacia abajo debería ayudar a que el polvo salga de la cámara en lugar de simplemente removerlo en su interior. En cuanto acabemos volveremos a poner la tapa del cuerpo de la cámara en su lugar.

6. Apagamos la cámara. El espejo volverá a su lugar original. Aprovechamos para volver a colocar un objetivo en la cámara.

7. La prueba de fuego: volver a sacar una foto del cielo o de una superficie homogénea para comprobar si se siguen viendo los círculos en las imágenes:

Una foto de prueba tras la limpieza. El contraste ha sido aumentado para facilitar la visualización de las manchas.
Gran cantidad de los pequeños círculos han desaparecido en comparación con la primera foto, pero ¡horror!, algo enorme se ha posado sobre el sensor y deja una sombra más que visible, a la derecha de la imagen. Ante todo no hay que perder la calma. Parece tan solo una mota de polvo especialmente grande que simplemente ha ido a parar al sensor durante el proceso de limpieza. Quizá no fuimos muy cuidadosos o simplemente hemos tenido mala suerte. Repetimos exactamente el mismo proceso, con algo más de cuidado, y repasamos dos o tres veces el sensor con los chorros de aire. Al finalizar sacamos una nueva foto de prueba:


La enorme mota de polvo ha desaparecido y, lo que es mejor, la cantidad de círculos ha disminuidos aunque no han desaparecido. Puede que una limpieza adicional más concienzuda y con más repasos de la pera disminuyese aún más el número de motas de polvo, pero de momento nos conformamos, sabiendo que tendremos que volver a realizar la operación en el futuro.

Antes y después de la limpieza. El tono del cielo no tiene nada que ver con la limpieza, es cuestión de las horas a las que fueron sacadas las fotos. Lo relevante es la posición de los círculos producidos por el polvo. Ampliar para apreciarlo mejor.

domingo, 20 de julio de 2014

GIMP: corrigiendo el "viñeteo" del cielo en panoramas

A veces cuando tomamos fotos para crear una panorámica no podemos o queremos hacerlo con el cuidado necesario, con las implicaciones posteriores cuando las unimos, entre ellas las diferentes exposiciones de las diferentes tomas que acaban haciendo que el panorama tenga un contraste apreciable entre distintas zonas. Esto es especialmente cierto cuando creamos panorámicas que abarcan un ángulo muy grande del horizonte y el cielo está despejado: las tomas cercanas a la vertical del Sol aparecerán mucho más claras que las opuestas, dando un aspecto de viñeteo a la foto. Un ejemplo:

Panorámica del Circo Romano de Mérida.
Como puede verse, el cielo en el panorama aparece con una forma característica, sinusoidal, con una zona claramente oscura y la otra más clara. En el cielo se observan además artefactos periódicos en forma de círculos correspondientes a cada una de las tomas del panorama. Tanto el problema de la exposición como de los artefactos pueden, si no corregirse, sí al menos disimularse de una forma relativamente rápida utilizando GIMP. La versión que se utilizará es la última disponible en este momento, 2.8.10.

Empezamos por abrir la imagen con GIMP y duplicar la capa. Si no tenemos abierto el menú de capas ahora es un buen momento para abrirlo yendo a Ventanas -> Diálogos empotrables -> Capas. También se puede usar el atajo de teclado Control+L. Podemos duplicar la capa de varias maneras:

- Pulsando con el botón derecho sobre la imagen y en el menú desplegable eligiendo Capa -> Nuevo a partir de lo visible.


- En el propio diálogo de capas, botón derecho sobre la única capa existente (la propia imagen) y seleccionando Duplicar la capa.

- En el propio menú de GIMP ir a Capa -> Nuevo a partir de lo visible.

En cualquier caso el resultado será que en el diálogo de capas tendremos una capa adicional exactamente igual a la primera.


Es el momento de utilizar una herramienta de selección. Lo más cómodo en este caso es utilizar la herramienta Selección difusa (letra de atajo: U), que selecciona regiones contiguas basándose en el color.



En panoramas con cielos completamente despejados el límite entre el cielo y el horizonte suele ser muy marcada, por lo que esta herramienta es ideal para ir seleccionando acumulativamente trozos de cielo hasta que lo tenemos seleccionado en un solo bloque. Vamos pulsando en diferentes zonas del cielo mientras mantenemos la tecla SHIFT pulsada (aparece un pequeño signo + en el icono de la herramienta de selección) hasta que conseguimos seleccionar todo el cielo. La herramienta de selección difusa tiene un selector de Umbral que permite afinar o ampliar la cantidad de selección contigua que la herramienta selecciona en cada pulsación del ratón. A mayor umbral mayor cantidad de selección por pulsación, pero más riesgo hay de seleccionar partes que no queremos (como zonas por debajo de la línea del cielo, por ejemplo). Para completar la selección en zonas donde la herramienta de selección difusa sea incómoda (como zonas muy pequeñas que no han sido correctamente seleccionadas) podemos usar las clásicas selecciones elípticas (atajo E) o rectangulares (atajo R), siempre pulsando SHIFT para añadir las zonas a la selección existente.

El cielo a medio seleccionar.

El cielo completamente seleccionado. Notar la línea punteada que bordea el horizonte y que se ajusta bastante bien a él.

Una vez estemos contentos con nuestra selección el paso siguiente consiste en invertir el brillo de cada pixel de la selección. Podemos conseguirlo yendo al menú de GIMP, a Colores y luego a Inversión del valor.



El brillo del cielo se invierte:


Para poder trabajar solo con la selección y más comodamente, añadimos una máscara a la capa sobre la que estamos trabajando. De nuevo podemos hacerlo de varios modos:

- Botón derecho sobre la imagen -> Capa -> Máscara -> Añadir máscara de capa.
- Botón derecho sobre el diálogo de capa y seleccionando Añadir máscara de capa.
- Menú de GIMP, Capa -> Máscara -> Añadir máscara de capa.

En cualquiera de los tres casos nos aparece un diálogo para seleccionar el tipo de máscara que queremos crear. En nuestro caso elegimos Selección.


En el diálogo de capas aparece la máscara (la imagen en blanco y negro) junto a la imagen de la capa:


Ahora llega el punto clave: fusionaremos la máscara, que contiene los valores de brillo invertidos, con la capa inferior, con los valores de brillo originales, mediante el método de Suma, lo que tenderá a igualar el brillo y reducir los artefactos. Para ello elegimos Suma del desplegable del diálogo de capa:







En cuanto se selecciona, el resultado es inmediato:


Aplicamos la máscara para que esta deje aplicados los cambios y desaparezca: pulsamos con el botón derecho sobre la capa de trabajo en el diálogo de capas y seleccionamos Aplicar máscara de capa.


 Ya solo queda un detalle por pulir: la suma de los brillos aumentará la granuralidad y el ruido del cielo. Lo ideal en este caso es pasar un filtro de desenfoque, y en concreto utilizar el filtro Desenfoque gaussiano selectivo. Se podría usar el filtro Desenfoque gaussiano, a secas, pero deja halos indeseables en las zonas límite entre el cielo y el horizonte. Antes de nada aplanamos la imagen yendo al menú de GIMP Imagen -> Aplanar la imagen. Las capas se fusionarán sin más efectos visibles y la selcción se mantendrá. En el menú Filtros seleccionamos Difuminar -> Desenfoque gaussiano selectivo.


En el diálogo del filtro elegimos unos valores adecuados. La previsualización nos ayudará a elegirlos:


La aplicación del filtro de desenfoque gaussiano selectivo puede ser muy lenta dependiendo del tamaño de la imagen y de los valores que hayamos elegido para el filtro, pero da mejores resultados que con el desenfoque gaussiano a secas.

Y ahora ya tenemos un panorama con un cielo en el que la diferencia de exposiciones y los artefactos están más disimulados que en el original:

Antes
Después

miércoles, 26 de marzo de 2014

Cerrar sesión remota en Facebook (móvil, Ipad y PC)


Cerrar sesión remota en Facebook (móvil, Ipad y PC)


Más de 1.300 millones de usuarios registrados en Facebook, la red social más popular para bien  o para mal, y tú eres uno de ellos (con una probabilidad bastante elevada). Seguro que haces buen uso de la red y cuidas tu imagen digital pero acabas de recordar que has dejado abierta la sesión de tu cuenta de Facebook y ya no estás delante de ese PC. ¿Cómo lo solucionas?

No pierdas detalle porque a continuación, despues de guias como: Cerrar sesión en twitter: te contamos cómo cerrar una sesión de Facebook en remoto. Es muy sencillo:
  • En primer lugar, dirígete a la zona superior derecha de la pantalla, hasta el icono del engranaje, y haz clic sobre él para activar su menú desplegable y pulsar en la opción "Configuración".


  • Ahora verás cómo aparece un menú diferente en la zona izquierda de la pantalla. Allí haz clic sobre seguridad, como se indica en la imagen:


  • Al pulsar sobre "Seguridad" verás que aparecen varias opciones, y debes hacer clic sobre la última de ellas :  "Dónde has iniciado sesión" y pulsar en "Editar".

  • Hecho esto aparecerá la siguiente información sobre los lugares y equipos donde has iniciado sesión. Únicamente debes hacer clic sobre "Finalizar actividad"


Ahora puedes respirar con tranquilidad, pues tus sesiones de Facebook abiertas en otros ordenadores o terminales móviles han quedado cerradas y nadie podrá gastarte la típica broma que todos conocemos.

lunes, 28 de octubre de 2013

Introducción a POO con C++



Siguiendo la línea de esta otra entrada en la que compartímos un enlace desde donde disfrutar y aprender alguna cosa de Linux, hoy tenemos este otro, que hará las delicias de novatos y no tan novatos y de aficionados y no tan aficionados. El envoltorio es el mismo: HTML al desnudo, fácil de navegar y de nuevo con aspecto totalmente noventero:

Introduction to Object-Oriented ProgrammingUsing C++


En este caso Intorducción Programación Orientada a Objetos usando C++ cortesía de Peter Müller estupendamente organizado en capitulos para uso y disfrute.